17 febrero 2016

"Para la transmisión del virus Zika deben darse una serie de circunstancias muy concretas. Los casos comunicados en España son todos importados"


El doctor Héctor Enríquez, de Medicina Interna de Povisa, quien ha hecho una destacada revisión de la situación actual del virus Zika.

Los casos de personas infectadas con el virus Zika no han dejado de aumentar en las últimas semanas. El doctor Héctor Enríquez, de Medicina Interna de Povisa, cuenta qué es el virus Zika, cuáles son sus síntomas y cómo puede prevenirse. 

La OMS ha estimado que hay 1,5 millones de personas afectadas por el virus y prevé superar los 4 millones este año. ¿Debemos alarmarnos?

No cabe duda de que nos encontramos ante un problema de salud pública a nivel internacional y que debemos poner todo nuestro esfuerzo en evitar su propagación. El virus se conoce desde el año 1947 y hasta el año 2007 sólo se habían descrito 14 casos en humanos. 


Desde entonces, han ocurrido varios brotes, el último el iniciado en Brasil en mayo del año pasado. La alarma surge porque se ha extendido rápidamente por otros países de América del Sur, Central y regiones del Caribe. Sin embargo, deben darse una serie de circunstancias muy concretas para la transmisión autóctona del virus. Los casos comunicados en España son todos importados. Es cierto que el mosquito que transmite el virus está presente en regiones de la cuenca mediterránea, País Vasco y Aragón; pero el riesgo en nuestro país no es elevado.

Si tomamos como referencia lo ocurrido con el virus Chikungunya, que presenta características similares y que está más extendido en América actualmente que el Zika, podríamos esperar un número de casos en España similar. Unos 200 casos anuales.   

¿Cuáles son los síntomas del virus? ¿Y cómo se transmite?

Hasta en un 80% de las infecciones por virus Zika el paciente se encuentra asintomático y en aquellos que presentan síntomas, estos suelen ser leves. Consisten en la aparición de fiebre, lesiones cutáneas, dolor e inflamación de pequeñas articulaciones, enrojecimiento ocular y síntomas más inespecíficos como dolor de cabeza, cansancio y dolores musculares.

Parece existir también una relación temporal entre la infección y la aparición de síndromes neurológicos, pero se están realizando estudios con el fin de confirmar dicha asociación.
En lo que respecta a la transmisión del virus, se produce por la picadura de los mosquitos hembra del género Aedes. En humanos se ha detectado el virus en sangre, saliva, orina, semen y leche materna. 

No se han descrito casos de transmisión por transfusiones sanguíneas pero esta vía no se puede descartar. Por tanto, en regiones endémicas debería analizarse la sangre donada, y en las no endémicas, las personas que las hayan visitado recientemente deben postponer la donación 28 días desde su regreso, o 6 meses en aquellos que hayan presentado síntomas de la enfermedad. Sí se ha descrito la transmisión por vía sexual. Por tanto se recomienda que todos los hombres que residan en áreas endémicas, o que hayan viajado a ellas recientemente y cuyas parejas se encuentren embarazadas o estén buscando estarlo, eviten mantener relaciones sexuales y si las practican lo hagan con preservativo.
  
¿Cómo puede prevenirse?

Principalmente evitando viajar a zonas endémicas, actualmente América Central, América del Sur y ciertas regiones del Caribe. Si resulta indispensable, hay que adoptar medidas para evitar la picadura del insecto como el uso de repelentes autorizados, evitar el uso de pantalones y camisetas cortas y dormir en ambientes con aire acondicionado o con mosquiteras. Otros métodos pasan por disminuir los nichos biológicos del mosquito mediante la fumigación y el uso de insecticidas.


Está encaminado a la detección precoz de los casos tanto importados como autóctonos,  con el fin de minimizar el riesgo de transmisión de la enfermedad. Para hacerlo se difundirán protocolos de vigilancia en los centros de atención primaria y hospitales. Todos los casos se notificarán al Centro Nacional de Epidemiología. Asimismo, se contemplan planes de actuación para la preparación y respuesta frente a los casos, el control de los vectores y las recomendaciones a viajeros y grupos de población.

 Una vez detectado un caso, ¿Cuál es el tratamiento que se sigue?

No existe un tratamiento específico ni tampoco una vacuna, aunque su desarrollo está en marcha. El tratamiento es el de los síntomas que produce la enfermedad, fundamentalmente el control de la fiebre y el dolor. La sintomatología es de breve duración, y oscila entre 2 y 7 días.


¿Es cierto que el virus puede causar microcefalia?

Parece existir una relación entre el incremento de los casos de recién nacidos con microcefalia y la infección por el virus Zika, pero se encuentra todavía en estudio. En Brasil entre 2010 y 2014 se notificaban a nivel  nacional un promedio de 160 casos anuales de microcefalia; sin embargo desde principios del 2015 hasta la primera semana del 2016, el número asciende hasta unos 3.500 casos.

Hace una semana se publicó un artículo en el que se describe el caso de una embarazada europea que presentó en Brasil síntomas sugestivos de la infección. A su vuelta a Europa, se detecta en una ecografía que el feto presenta microcefalia y se opta por la interrupción voluntaria del embarazo. Al realizar la autopsia se identifica el virus en el tejido cerebral del feto. Esto convierte a las embarazadas en el grupo de mayor riesgo, por tanto las acciones de prevención deben considerar de manera especial a este grupo de población.