05 abril 2016

Cambio climático, potenciador de las alergias



En plena primavera, los alérgicos pasan sus peores días: rinitis, estornudos, conjuntivitis, dermatitis, picor ocular y lagrimeo, crisis de asma… son los síntomas propios que la alergia trae en esta época del año. Entrevistamos a Francisco Javier March I Lazur, jefe de Alergología e Inmunología de Povisa, para conocer más sobre las diferentes alergias y sus tratamientos, así como para entender cómo el cambio climático influye en esta respuesta inmunitaria.



El cambio climático, potenciador de las alergias

Los niveles de contaminación no han dejado de incrementarse en los últimos años, unas modificaciones ambientales que han llevado al cambio climático del que tanto se habla en la actualidad, con las consecuentes alteraciones en la salud de las personas, pero también de las plantas y animales. En concreto, y en relación con las alergias, la contaminación ha provocado que las plantas estén produciendo lo que se conoce como proteínas de estrés, más agresivas y con efecto directo sobre la alergenicidad, tal y como lo ha indicado Joaquín Sastre, presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología (SEAIC). Asimismo, el cambio climático es culpable, además, de la modificación en los ciclos de polinización de las plantas, que comienzan con antelación y finalizan con posterioridad el periodo de floración, por lo que la exposición a los pólenes se amplía en el tiempo. Así lo ha indicado Ángel Moral, presidente del Comité de Aerobiología de la SEAIC: “el cambio climático también está provocando cambios en la distribución de las plantas, ya que estos fenómenos meteorológicos pueden extinguir determinadas especies y hacer aparece otras nuevas en zonas donde antes no existían. Esto va a ocasionar una modificación de los pólenes en una determinada área geográfica, y como consecuencia, aparición de pacientes con alergia a plantas a las que no lo eran.”

En el área de Vigo ganan las gramineas

Hace más de veinte años, el doctor March y su equipo presentaban el mapa polínico de la atmósfera de Vigo, un mapa elaborado en colaboración a la Universidad Autónoma de Barcelona, en el que ya se observaba la destacada presencia de la especie Parietaria judaíca, una planta invasora –típicamente mediterránea, que se desarrolla en el área ribereña de la Ría de Vigo- que hoy se ha convertido ya en la segunda alergia más importante en esta zona, seguida del polen de Gramineas, lo que ha supuesto un incremento de la presión asistencial con pacientes que sufren alergias a esta planta.

En tercer lugar se sitúa la alergia al árbol Platanus, seguidas del polen de Olivo. Éste último caso también es relevante, ya que se trata de un árbol no originario de Galicia, sino que procede de zonas como Andalucía, debido, sobre todo, a un incremento en los últimos años en la plantación y comercialización del mismo.

Tratamientos frente a la alergia

Francisco Javier señala dos vías: por un lado, el tratamiento sintomático – antihistamínicos, corticoides tópicas, nasales e inhaladores-, y por otro, las vacunas o el tratamiento de inmunoterapia. En esta área, March indica que “próximamente, Povisa participará en un ensayo clínico que busca modificar el coadyuvante, es decir, la sustancia farmacológica que potencia el efecto del tratamiento principal”. ¿Con qué objetivo? “El tratamiento actual equivale a la administración anual de unas quince inyecciones. Sin embargo, el objetivo de este ensayo es que, con los nuevos coadyuvantes, permitan que el tratamiento se desarrolle con sólo cuatro inyecciones”, comenta March.


Consejos a seguir por personas alérgicas en esta época del año

Con la llegada de la primavera, las personas alérgicas cuentan con algunas sencillas pautas que les ayudará a controlar las alergias:

  • Cerrar las ventanas en los hogares y automóviles para evitar la entrada de polen. 
  • En relación a las actividades al aire libre en el campo o zona con mucha vegetación, evitar las primera horas del día y últimas de la tarde, momentos de mayor presencia de polen. Evitar, sobre todo, estas actividades en día con fuerte viento.
  • Utilizar gafas del sol al salir a la calle para evitar el contacto del polen con nariz y ojos.
  • Extremar precaución al colgar la ropa limpia en el exterior, ya que la humedad fomenta la aparición de ácaros y la acumulación de polen.
  • Evitar actividades que agitan el polen, como cortar el césped o barrer exteriores.
  • Agudizar la limpieza, e incluso, contar con colchones o almohadas antiácaros, así como controlar la humedad ambiental, ya que los ácaros necesitan de humedad alta para vivir.