“La Escuela de Povisa me mostró las enormes posibilidades que tiene la Enfermería”


María Giráldez es, en la actualidad, enfermera y profesora de la Escuela Universitaria de Povisa, pero hace unos cuantos año fue una de las protagonistas de las primeras promociones del Centro de Estudios Povisa, que este año celebra su XXV Aniversario. Giráldez comparte recuerdos de su paso por la escuela y aborda la transformación que ha vivido la enseñanza de Enfermería en estos veinticinco años.

¿Por qué decidiste formarte en Povisa?

Tras realizar la FCT (Formación en Centros de Traballo) en el laboratorio de Povisa, empecé a trabajar en el hospital como técnico durante los fines de semana. Conocía el hospital, el entorno… y la escuela acaba de empezar su andadura, así que me pareció muy buena opción.

¿Alguna anécdota de tu paso como estudiante por CEPovisa que recuerdes?

¿Anécdotas? ¡Muchas! La escuela estaba en la sexta planta del hospital, teníamos clase por la tarde y al trabajar los sábados y domingos, durante los períodos de prácticas, que no fueron pocos, tenía la sensación de no salir de Povisa, sólo me faltaba dormir en el hospital.

Las fiestas que organizábamos para recaudar fondos para el viaje de fin de carrera, desfiles incluidos, sentaron las bases para las siguientes promociones. Además, en esta época y en el hospital, conocí a mi marido y padre de mi hija… ¡Una etapa inolvidable, sin duda!
María Giráldez junto a sus compañeras en el día de su graduación en Povisa.
¿Qué es lo más importante que aprendiste en la Escuela?

No sabría reseñar “lo más importante”… yo creo que fue el inicio y la toma de contacto con una profesión. Con el paso del tiempo te das cuenta de las enormes posibilidades que tiene nuestra profesión. Enfermería, desde fuera y todavía actualmente, se sigue percibiendo como una profesión técnica, cuando la realidad es que además de los cuidados directos, que se deben desarrollar sin perder la perspectiva emocional y social, las enfermeras podemos desarrollar nuestra labor en ámbitos muy diferentes: gestión, docencia… como agentes de salud a nivel comunitario, político y social.
 
¿Cómo valoras la formación que recibiste?

Los que son hoy mis compañeros, que en su momento fueron mis profesores, desarrollaron una gran labor desde el inicio de la andadura de la escuela. La formación práctica ha sido desde siempre uno de los puntos fuertes de nuestro centro. Además, el que los docentes hayan sido desde siempre profesionales asistenciales en activo da un valor añadido a la formación que recibimos como estudiantes.
  
Como alumna y profesora, ¿cómo ha evolucionado la manera de enseñar en estos 25 años?


Las nuevas tecnologías se han incorporado de forma importante en la docencia,  las posibilidades de comunicación existentes hoy en día facilitan un contacto muy directo con el estudiante, las plataformas online, chats… Las clases magistrales se realizan con el apoyo de medios audiovisuales de fácil adaptación a la actualización de contenidos, lo cual se agradece. Además de esto, la presencialidad en las aulas tiende a disminuir para dar un papel más activo al desarrollo de trabajo individual o incluso colectivo por parte del estudiante, hecho que durante su formación el estudiante no valora pero que a la larga sí reconoce como un valor añadido para su desarrollo como profesional.