Síndrome postvacacional, ¿cómo afrontarlo?


¿Sabías que uno de cada tres españoles sufre síndrome postvacacional? Con septiembre llega el fin de las vacaciones e, inevitablemente, la vuelta a la rutina, también para nuestro cuerpo que ya se había acostumbrado a una vida más relajada, con diferentes ritmos y horarios. Te contamos qué es el síndrome postvacacional y cómo prevenirlo.

¿Qué es el síndrome postvacacional?

Aunque no es considerada enfermedad en las calificaciones internacionales, lo primero que hay que saber es que no se trata de estar triste por echar de menos las vacaciones si no que se define como la sensación de falta de energía y motivación acompañado de la tristeza y ansiedad que se genera al reincorporarse al puesto de trabajo. Esto se produce al no conseguir una adecuada adaptación en el regreso a la vida activa y rutinaria y generalmente son pocos los casos que requieran de atención médica, aunque en algunos casos puede llegar a afectar a la calidad de vida de quien lo sufre, a nivel físico, social y emocional.

¿Cuáles son sus síntomas?

En algunos casos, se puede llegar a observar cuadros de estrés agudo con depresión, malestar, ansiedad, falta de motivación y menor rendimiento en el trabajo, insomnio por las noches y posterior somnolencia a lo largo del día, aumento de frecuencia respiratoria y cardíaca…, afectando también a las relaciones laborales y sociales y pudiendo llegar a originarse el conocido como síndrome de ansiedad generalizada o estrés crónico si estos síntomas se mantienen en el tiempo.

En los más pequeños, la vuelta al cole también puede suponer un trastorno tras las vacaciones, con cambios en su estado de humor, alteraciones en el sueño y pesadillas, o alteraciones con la comida.

¿Cómo evitamos el síndrome postvacacional?

  • Regresa de tus vacaciones unos días antes, así te costará menos acostumbrarte al cambio.
  • Levántate temprano los días previos a tu vuelta al trabajo: en verano y sobre todo en vacaciones nos acostumbramos a trasnochar, por lo que es recomendable recuperar los horarios de sueño rutinarios para que en el primer día de vuelta al trabajo nuestro organismo ya esté recuperado al esquema de sueño habitual y podamos mantener un biorritmo estable.
  • Adoptar una actitud proactiva en el trabajo es muy efectivo para recuperar la motivación, organizando la agenda y dejando para los primeros días las tareas más gratas de cara a poder realizarlas en la primera fase de adaptación.



Esta depresión suele aparecer cuando disfrutamos de vacaciones muy largas, así que si te sientes identificado con lo que acabamos de contar, te recomendamos que intentes repartir tus vacaciones.  Y si todavía estás de vacaciones y no has vuelto a la rutina y crees que puedes tener síndrome postvacacional, ¡tranquilo! Normalmente sólo dura unos 15 días.