Cómo reducir el colesterol: principales recomendaciones



El colesterol es una sustancia grasa natural que nuestro organismo necesita para su correcto funcionamiento. Sin embargo, niveles elevados de colesterol en sangre (trastorno lipídico, hiperlipidemia o hipercolesterolemia) pueden poner en riesgo nuestra salud, ya que con ello aumentan las probabilidades de sufrir una enfermedad cardiovascular. En estos casos, las células no son capaces de absorber todo el colesterol y éste se adhiere a las paredes de los vasos sanguíneos, dificultando u obstruyendo la circulación sanguínea.

A través de un simple análisis de sangre podemos conocer nuestros niveles de colesterol bueno (HDL) y malo (LDL), para poder observar si es necesario modificar determinados hábitos con el objetivo de reducirlo. 

¿Cómo podemos reducir el colesterol?

  1. Se recomienda realizar una alimentación equilibrada: debe mantenerse una dieta variada, en la que el consumo de alimentos procesados sea reducido para eliminar el consumo de grasas saturadas. Predominarán las verduras, legumbres, cereales y frutas, y el pescado blanco o azul tendrá más presencia que la carne, los lácteos pueden tomarse desnatados. Los frutos secos (nuez, almendra), consumidos con moderación, favorecen un perfil lipídico saludable. El cocinado más recomendable es a la plancha o vapor, evitando los fritos y rebozados.
  2. Realizar ejercicio físico de forma regular aumenta el HDL (colesterol bueno) al tiempo que reduce el LDL (colesterol malo) y los niveles de triglicéridos
  3. El consumo de estanoles de origen vegetal tras las comidas puede ayudar a reducir modestamente los niveles de colesterol LDL. Consúltelo con su médico.
  4. Medicación: Cuando los cambios de hábitos no son suficientes, el equipo médico se encargará de prescribir la medicación adecuada para ayudar a reducir el colesterol.

Otras medidas que ayudan a mantener un perfil de vida saludable:
  1. Reducir la sal: el exceso de sodio es perjudicial para el corazón y las arterias, por lo que se recomienda reducir la sal de la dieta.
  2. Control de peso: las personas con sobrepeso deben reducirlo para ayudar también a disminuir sus niveles de colesterol, ya que está demostrado que con la obesidad aumentan las probabilidades de sufrir un episodio cardiovascular. En este sentido, es necesario mantener un control continuado del peso.
  3. No fumar: reducir el consumo de tabaco es fundamental. Las toxinas del tabaco favorecen que las moléculas del colesterol malo se depositen en las arterias.
  4. Reducir el consumo de alcohol: igual que ocurre con el tabaco, cuando se detecta un nivel alto de colesterol, se debe reducir la ingesta de alcohol, pues el consumo excesivo contribuye a aumentar la presión arterial y dañar no sólo el hígado sino otros órganos vitales como el cerebro o el corazón.