Cinco recomendaciones para cuidar tu corazón en verano


Con el verano y las vacaciones estivales nuestra rutina varía y hay ciertas pautas que debemos tener en cuenta para no descuidar nuestra salud en verano. Desde la Fundación Española del Corazón (FEC) recuerdan la importancia de cuidar nuestro corazón en verano, especialmente en aquellas personas que ya padecen una enfermedad cardiovascular. Recopilamos los principales consejos de la entidad:

Alimentación equilibrada, también en verano

El verano, especialmente las vacaciones cuando contamos con un mayor tiempo dedicado al ocio, es una estación propicia para que muchos se excedan con las comidas y el alcohol. Pero debemos mantener una alimentación variada –con predominio de verduras, hortalizas y verduras- y moderar el consumo de alcohol para cuidar el ritmo cardiaco. El desayuno mediterráneo, el pescado de temporada y las ensaladas frescas son algunos ejemplos de cómo mantenerlo a salvo el corazón, también en verano.

La medicación, siempre contigo

Aunque nuestros hábitos varíen en verano, es muy importante no olvidarse del tratamiento prescrito. Un truco por si estás en otro país o si tienes el día lleno de actividades, usa la alarma del móvil para no olvidarte nunca de tomar la medicación que te corresponde.

Mantenerse siempre hidratado

La posibilidad de deshidratación aumenta en verano. El agua supone el 70% de nuestra masa muscular, y en verano -debido a las altas temperaturas- perdemos más líquido, lo que puede llevar incluso a afectar a nuestra función renal o puede llegar a producir arritmias. Para evitar esta situación, se recomienda beber entre dos y tres litros de agua al día, aunque no se tenga sed.

Ejercicio físico a diario con responsabilidad

El ejercicio físico es una de las mejores herramientas para mantener el corazón en forma, sobre todo en verano que tenemos más tiempo para realizarlo, pero nunca entre las horas de más calor, entre las 12:00h. y las 16:00h. ¿Una opción para mejorar la circulación? Un paseo matutino por la playa a primera o última hora del día, cuando no hace mucho calor. Además, caminar por la arena provoca un efecto masaje sobre los pies que ayuda a relajarse y eliminar tensión. En este artículo te contamos más sobre cómo debes practicar deporte en verano.  

Descansar, actividad primordial

Las vacaciones son el momento perfecto para descansar nuestro cuerpo y mente y para recuperar energía, lo que ayuda también a reducir la presión arterial y el estrés. La siesta, por ejemplo, nos ayuda a combatir las horas de más calor, aunque no hay que olvidar que la siesta nunca debe utilizarse para recuperar las horas perdidas durante la noche.
  
Con estas cinco pautas básicas podrás mantener fuerte tu corazón este verano y, al mismo tiempo, disfrutar de las vacaciones.