Cinco beneficios de la lactancia materna





La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la lactancia materna es “la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables”.

Entre el 1 y 7 de agosto se celebra desde 1992 la Semana Mundial de la Lactancia Materna en más de 170 países para conmemorar la Declaración de Innocenti, para proteger, promover y respaldar la lactancia materna. Impulsada por la OMS y UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), tiene como objetivo fomentar la lactancia materna o natural y mejorar así la salud de los bebés de todo el mundo.

La lactancia materna es la forma de alimentación óptima para un recién nacido, ya que proporciona todos los nutrientes necesarios para su desarrollo desde el inicio de su vida. La OMS recomienda la leche materna como alimento exclusivo en los primeros seis meses de vida, momento desde el cual se recomienda mantener al menos hasta los 2 años de vida complementada con otros alimentos.

Estos son algunos beneficios de la lactancia materna para el bebé y la madre:
  1. Cubre todas las necesidades nutricionales y fomenta el desarrollo del sistema inmunológico del bebé, preparándolo para combatir cualquier infección y para defenderse de diferentes enfermedades, como la diarrea y la neumonía, las principales causas de mortalidad infantil en todo el mundo. La leche artificial no contiene los anticuerpos de la materna. 
  2. Ante una enfermedad, la lecha materna posibilita una recuperación más acelerada del bebé, ya que la madre producirá anticuerpos específicos que el bebé necesita, ayudando así a combatirlo.
  3. En la madre, como parte del proceso natural de reproducción, la lactancia materna además de ayudar en la recuperación tras el parto –reduciendo el riesgo de sufrir depresión post parto- ayuda a reducir el riesgo de cáncer de ovarios y de mama o de enfermedades como la diabetes tipo 2 o la osteoporosis. Igualmente, aumenta la autoconfianza de la madre al ser capaz de satisfacer al bebé física y emocionalmente.
  4. Los niños alimentados con leche materna tienen menos riesgo de sufrir obesidad o sobrepeso y enfermedades como la diabetes tipo 2, y favorece un mayor coeficiente intelectual. Además, los bebés alimentados con leche materna sufren menos alergias ambientales y alimentarias.
  5. Favorece una mayor autoestima y confianza. El vínculo con la madre mejora notablemente su desarrollo emocional. Al dar el pecho, la hormona de la oxitocina genera esa “felicidad” tanto al bebé como a la lactante.