Día Mundial de la Epilepsia: las claves sobre este trastorno cerebral


Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Epilepsia, el jefe de servicio de Neurología, José Ramón Lorenzo, da las claves sobre este trastorno cerebral, que puede afectar a cualquier persona pero que se presenta con más frecuencia en la infancia y en la tercera edad.
Según las estimaciones, en España afecta a unas 400.000 personas y existen unos 65 millones de afectados en todo el mundo.

¿En qué consiste y por qué se produce la epilepsia?

La palabra epilepsia viene del griego y significa “ser tomado desde arriba”, describiendo que se trata de una fuerza que se apodera de la persona. No obstante, pese a su significado etimológico, Hipócrates ya determinó entonces que se trataba de un proceso orgánico del cerebro.

De forma muy esquematizada, podríamos describir la epilepsia como el resultado de una amplia gama de procesos del cerebro, que se define como la descarga ocasional (paroxística) excesiva y desordenada de neuronas que provocan una serie de manifestaciones clínicas que dependen de la localización de las mismas.


Hay que distinguir, además, entre crisis epiléptica (la manifestación de la descarga de las neuronas), de la “epilepsia enfermedad” (paciente con un tipo concreto de crisis provocada por una causa específica).

¿Hay determinados factores de riesgos que la provoquen?

Es importante distinguir entre las causas de la epilepsia y los “desencadenantes” de una crisis epiléptica, que son tomar mal la medicación, beber alcohol, dormir poco, otros medicamentos, tomas terapias alternativas, la fiebre o problemas gastrointestinales, por ejemplo.

¿La epilepsia se cura? ¿Cuál es su tratamiento?

La epilepsia no se cura. Los fármacos son para evitar que el pacientes tenga crisis epilépticas. Podemos lograr que un paciente no tenga crisis epilépticas y en un grupo de pacientes logramos retirar la medicación sin que vuelvan a tener más crisis comiciales. 

¿Qué complicaciones puede provocar?

La gran mayoría de las epilepsias no provocan complicaciones y en estos casos los problemas derivados se producen por el incumplimiento con la medicación o de la recomendación de evitar salir de noche o el consumo de alcohol y drogas.
Existen otro tipo de epilepsias, las que forman parte de una enfermedad más compleja, y que sí pueden tener complicaciones. En resumen, el paciente debe cuidar mucho su epilepsia, de lo contrario ésta “lo puede maltratar, y mucho”.

¿Cómo debemos actuar ante un caso de epilepsia?

Lo primero es evitar golpes, colocar ropa u objetos blandos debajo del afectado para evitar los golpes. No se le debe agarrar, ni protegerlo ni inmovilizarlo. También hay que abstenerse de meterle nada en la boca porque no da tiempo y es peligroso para el paciente. Al acabar la crisis poner al paciente en posición de seguridad y avisar a los servicios de urgencias. Hay que recordar siempre que el paciente puede volver a tener otra crisis.

Es fundamental cuando se encuentren con el personal médico, relatar los síntomas en el orden que aparecieron; y no usar expresiones tipo “tuvo una crisis” o “tuvo un ataque”. Eso es un diagnóstico y el diagnóstico de una epilepsia es una competencia del especialista en Neurología. Hay muchas personas que tienen síntomas similares (el trastorno de conversión, por ejemplo, tiene síntomas similares) y no son epilépticos, por lo que utilizar mal las palabras puede provocar muchos errores diagnósticos.

Una persona epiléptica, ¿qué precauciones debe tomar?

Básicamente consiste en temer una vida ordenada: tomar la medicación, dormir las horas necesarias, cuidar lo que se come y lo que se bebe, evitar deportes de riesgo…